viernes, mayo 30, 2008

AGRADEZCO A MI PANA INGRIT (LA GATA) QUIEN ME RECORDO QUE HOY ES UN DIA MEMORABLE PARA TODOS LOS DOMINICANOS ME LIMITARE A PUBLICAR TEXTUALMENTE SU RESEñA QUE AL FINAL COMENTARE....Por qué es el día de la Libertad el 30 de mayo?
A treinta años de iniciada la dictadura ésta se encontraba en un agudo proceso de desgaste. El esquema trujillista de dominación presentaba profundas contradicciones que no podía superar. Desde varios años atrás, el intercambio con el exterior se había reducido sustancialmente y los precios de los productos dominicanos habían descendido.
A pesar de que se mantuvieron los niveles de autonomía financiera alcanzados hasta esa fecha, seguíamos siendo una economía dependiente. A esto hay que agregar las fluctuaciones en los precios internacionales de nuestros productos de exportación; todo ello terminó por estancar el Producto Interno Bruto (PIB). La respuesta del régimen fue la de aumentar la carga impositiva en la población, lo que se tradujo en un deterioro de los niveles de vida. El gasto en armamento y en obras suntuosas, además de que los Trujillo empezaron a sacar enormes cantidades de dinero del país, agudizaron la crisis.
La crisis económica comenzó a expresarse en términos sociales y políticos. La invasión de Constanza, Maimón y Estero Hondo, el 14 de junio de 1959, y el surgimiento del Movimiento 14 de Junio descubierto por los servicios de seguridad a fines de 1960, marcaron el inicio del fin de la dictadura trujillista.
La conspiración y el ajusticiamiento de Trujillo
El 30 de mayo de 1961 la conspiración encabezada por el ex general Juan Tomás Díaz, su hermano Modesto Díaz, Antonio de la Maza, Luis Amiama Tió, Huáscar Tejeda, el teniente de la guardia presidencial Amado García Guerrero, Pedro Livio Cedeño, Antonio y Segundo Imbert Barrera, Roberto Pastoriza, entre otros, puso fin a la vida del tirano. Todos ellos, de una forma u otra, hablan sido perjudicados por el régimen, ya fuera por haber caído en desgracia o por el asesinato de algún familiar.
El plan de asesinato de Trujillo involucraba directamente alrededor de 20 personas, distribuidas de la siguiente forma: ocho hombres dispararían contra el tirano, éstos llevarían el cadáver a un segundo grupo que esperaría en casa del ex general Juan Tomás Díaz, para a su vez, llevarle el cadáver al general José René Román Fernández, Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas. Se suponía que el general Román debía tomar el poder.
Esto último no pudo llevarse a cabo debido a que mucho antes que los implicados se comunicaran con Román, éste había sido avisado de los hechos por el general Arturo Espaillat, quien casualmente se encontraba cerca del lugar del ajusticiamiento. Por lo tanto, el contacto con el Secretario de las Fuerzas Armadas no pudo darse y la conspiración fracasó.
Con la muerte de Trujillo el poder político, económico y militar siguió estando en manos del trujillismo, ahora encarnado en la figura de su hijo mayor, Ramfis, quien regresó al país al día siguiente de la muerte de su padre y fue nombrado Jefe de Estado Mayor conjunto de las Fuerzas Armadas de la Nación. Ramfis dirigió las persecuciones y el asesinato de los implicados. La mayoría murió en los días siguientes. Sobrevivieron sólo dos de los principales involucrados en el ajusticiamiento de Trujillo que lograron mantenerse ocultos: Antonio Imbert Barrera y Luis Amiama Tió.
Aún así, la sólida estructura del poder trujillista empezaba a desmoronarse. El carácter centralizador no pudo sostenerse y, por ello, los remanentes trujillistas se concentraron cada vez más en el poder de las Fuerzas Armadas.
